tout va bien

 

Reflexiones sobre el 28 de Abril

 

 

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  • Las elecciones del 28 de Abril  se van a jugar como un plebiscito  todo a la izquierda o todo a la derecha.Ni en sus mejores años el bipartidismo soñó con un escenario tan polarizado. Los dos bloques constituyen dos opciones claramente diferenciadas, izquierda y derecha. Los nuevos actores políticos, y esta es una de las derrotas que Podemos debería empezar asumir, no han traído un aumento de la pluralidad, sino de cierta radicalidad.

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  • Pese al movimiento de Errejón, la transversalidad está más muerta que nunca en el discurso político. El eje izquierda/ derecha ha resucitado con una fuerza inusitada en parte porque todos los actores implicados han corrido a reivindicarla con la misma rapidez con la que se han agitado los tiempos. Si el nuevo PP de Casado se define como “una derecha desacomplejada” pese a que VOX les tilda de “derechita cobarde, Podemos se presenta a esta campaña como una “izquierda a la que no le van a temblar las piernas” mientras el PSOE llama a la movilización a “los sectores progresistas”.  Está por ver cómo afectará este relato para las generales, a la estrategia nacional-popular de Errejón en la Comunidad de Madrid. También es algo incierto si Rivera se mantendrá inmóvil en su frente con Casado y Abascal o planeará un movimiento hacia el centro que parece más bien difícil después de la foto de Colón.

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  • En este escenario cabe preguntarse cuánto voto del PP puede ir Cs y cuanto a la abstención. También será igualmente determinante cuánto voto consiga movilizar Podemos. De momento, es evidente que sus líderes han considerado que Pablo Iglesias hace más mal que bien a la organización, y que  tenerlo en segundo plano favorece a su estrategia electoral . Y eso nos lleva a otra de las claves en las que se van a jugar las próximas elecciones: machismos vs feminismos. “La derecha trifálica” será puesta en evidencia frente al “gobierno bonito de Pedro Sánchez” y frente a un Podemos liderado por Irene Montero . Y un tercer eje que se va a mezclar en toda la estrategia electoral : el juicio del procés.
  • La unidad de España contra el golpismo/separatismo/independentismo será la gota malaya del bloque de derechas, este es su principal caladero de votos y lo saben. El bloque de izquierdas tiene que repartirse los papeles para hacer frente a esta ofensiva: Unidos Podemos debe conseguir mantener el voto de la izquierda clásica sin perder la confianza del primer votante de Podemos, y al mismo recuperarse del “abrazo del oso socialista” algo que parece prácticamente imposible y que exige de unas sutilezas y equilibrios dialécticos que ahora mismo en la formación morada, brillan por su ausencia. El PSOE tiene que aglutinar a todos sus votantes, más los votantes desafectos de Podemos e incluso algunos más. La estrategia de movilización tiene que ser más ambiciosa de lo que hemos visto hasta ahora, no vale votar por miedo a, hay que ir a votar por. Recordemos que la centralidad del tablero (que no el centro) está libre en estos momentos. En otras palabras Sánchez necesita ser más Errejón: hablarle a la ciudadanía, hablarle a las gentes, sobrevolar lo identitario de puntillas . Si Sánchez le deja a Podemos la batalla por el relato de la izquierda, le quedan aspectos muy importantes con los que construir un discurso que no sólo se base en el miedo a los extremismos:  un proyecto de país, una idea de España. Ningún otro candidato puede hacerlo.

Que Iván Redondo nos pille confesaos.

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